
Los niveles de radiación y luz solar que ofrecen los cráteres de pozo de Marte permitirían a las hipotéticas formas de vida marciana la posibilidad de tener luz solar como fuente de energía sin los efectos dañinos de la superficie.
Marte es hoy un planeta inhóspito para la vida tal y como la conocemos. El planeta tiene una atmósfera muy tenue (menos del 1 % de la atmósfera terrestre) compuesta principalmente por CO2. La ausencia de un campo magnético global, así como de una capa de ozono significativa, hace que su superficie se encuentre bajo un baño de radiación ionizante y ultravioleta que irradia constantemente todo el terreno expuesto. Además, la superficie es muy seca y sufre oscilaciones térmicas extremas en el ciclo día-noche, acompañadas de frecuentes tormentas de polvo. Por tanto, es improbable que formas de vida pudieran persistir en la superficie. Sin embargo, los cráteres de pozo, todavía inexplorados, podrían ofrecer protección frente a todos o a algunos de estos factores.
Alejandro Villar-Millán y Daniel Viúdez-Moreiras
Artículo completo en la revista de mayo de 2026.







