
La extraña conexión entre el cráter lunar Zagut y la precesión de los equinoccios escondida en un libro de hace cuatrocientos años.
Cuando hago observaciones públicas con telescopio procuro que uno de los primeros objetos astronómicos que vean los asistentes sea la Luna, que siempre les deja maravillados, especialmente a los niños. Les explico que sus cráteres son producidos por impactos de meteoritos y que lo que llamamos mares realmente es lava volcánica antiquísima cuyo color oscuro confundió a los primeros que los observaron. También suelo incluir una referencia a los nombres de algunos de sus cráteres y mares, y a través de ello puede hacerse un recorrido por la historia de la astronomía.
Indagando por qué alguno de esos nombres está allí me he llevado alguna sorpresa. Este es el caso del cráter de nombre oficial «Zagut», cuando debería ser Zacut. Se lo pregunto a ChatGPT, que me da una explicación insatisfactoria. En este artículo cuento el apasionante recorrido seguido para encontrar la respuesta. Es una historia con conexiones inesperadas, como el método para determinar la precesión de los equinoccios en el siglo XV de forma muy ingeniosa y con una aproximación sorprendente.
José Guillermo Sánchez León
Artículo completo en la revista de noviembre de 2025.









