«Cacharreo»
Este mes me gustaría destacar nuestro artículo de portada, firmado por Jordi Lopesino, Ramón Naves y Gustavo Muler, y titulado Tunea tu setup astronómico, como un ejemplo de una de las actividades que siempre han caracterizado a muchos de los aficionados a la observación astronómica: el «cacharreo».
Para los que ya peinamos canas y estábamos cortos de medios y dinero en la juventud, idear artilugios, adquirir instrumentos de segunda mano, modificarlos y tirar de ingenio eran el pan nuestro de cada día. De hecho, en una revista como esta, ya con cierta trayectoria a las espaldas, una de las secciones habituales era la de Taller, donde precisamente sus autores compartían todo tipo de «inventos» para mejorar y disfrutar de nuestra afición.
Esta actividad, con el paso del tiempo, se ha visto mermada por la avalancha de material para la observación astronómica de todo tipo en el mercado, que a menudo ha hecho superfluo el esfuerzo –y las horas– necesarios para dedicarnos a estas tareas de astrobricolaje. Hoy día, con una comparativamente baja inversión, puedes adquirir un equipo observacional que puede darte desde el minuto uno y sin apenas curva de aprendizaje unas astrofotografías del cielo que un aficionado novato ni siquiera podría soñar hace solo unos años. ¿Qué necesidad, podríamos preguntarnos, de tener que recurrir a trastear con lentes, espejos, cámaras y monturas, si los telescopios de última generación lo hacen todo solos?
Por fortuna, sigue habiendo astrónomos amater que continúan con la sana costumbre de cacharrear sus telescopios, como en el artículo de este mes, que promete además tener continuación en breve. Pues la satisfacción que da poder idear, implementar y, por último, disfrutar de una mejora sustancial en un telescopio que ya no usábamos, es muy reconfortante. De hecho, y hablo por propia experiencia, cuando miramos al cielo con el fruto de nuestro ingenio, el goce es aún mayor si cabe. El ser humano es inventor por naturaleza, y los astrónomos aficionados hacemos buen uso de esa habilidad.
Qué disfrutéis con la lectura (¡y, en dos meses, EL eclipse!).
Ángel Gómez Roldán Director y Editor Astronomía Magazine








