Xenolito cometario

335
Un fragmento de un cometa alojado dentro de La Paz 02342. (L. Nittler/Carnegie Inst.)

Xenolito cometario

Las condritas carbonáceas pueden contener fragmentos de otros cuerpos preservados en su interior. El estudio en el Instituto de Ciencias del Espacio de la condrita carbonácea La Paz 02342, recuperada en la Antártida, ha permitido descubrir un clasto que trae un precioso mensaje sobre la química primigenia del entorno en que condensó.

En 2012, mientras estudiábamos una de las condritas carbonáceas llegadas a nuestra Sala Blanca de Meteorítica del ICE desde la colección antártica de la NASA, descubrimos en ella algo realmente inusual: un pequeño fragmento extraordinariamente rico en materia orgánica, técnicamente llamado clasto o xenolito, que despertó nuestra atención. Ese fascinante meteorito, denominado La Paz 02342, pertenece a un grupo de condritas carbonáceas de gran relevancia y que constituyen un legado fósil de la creación de los primeros asteroides, denominados genéricamente planetesimales. No imaginábamos entonces que nuestro descubrimiento demostraría que en su interior también son capaces de preservar muestras únicas de otros objetos mucho más ricos en materia orgánica y volátiles, conocidos como cometas.

Josep M. Trigo

Artículo completo en:

Astronomía Diciembre 2021- Edición digital

Astronomía Diciembre 2021 No 267- Edición Impresa