Gracias, NEOWISE, y hasta siempre

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COMETA NEOWISE
El magnífico cometa NEOWISE y sus dos vistosas colas de gas (azul) y polvo (amarilla). (Cortesía Alfonso Espinosa y Julián García)

Gracias, NEOWISE, y hasta siempre

Hacía ya años que los aficionados a la astronomía en el hemisferio norte no disfrutábamos de un cometa brillante y vistoso. Desde el Hyakutake en 1996 y el Hale-Bopp en 1997, no hemos tenido la suerte de ver un bonito cometa a simple vista durante varias semanas, nada menos. Por eso, en este 2020 tan extraño y difícil, el cometa C/2020 F3 (NEOWISE) lo recordaremos como una de las cosas maravillosas que a veces nos regala el firmamento.

Descubierto el 27 de marzo pasado por el telescopio espacial NEOWISE, este cometa de órbita retrógrada casi parabólica tuvo su máxima aproximación al Sol el 3 de julio a 43 millones de km de la estrella; bastante por dentro de la órbita de Mercurio. Este acercamiento hizo que su periodo orbital aumentase de unos 4400 hasta los 6766 años aproximadamente. Nosotros hemos podido observar esta lejana «bola de nieve sucia» en todo su esplendor mientras recorría el Sistema Solar interior. ¿Qué ojos verán de nuevo a este cometa cuando regrese a los cielos de la Tierra dentro de casi 700 siglos?

La impresionante imagen del cometa adjunta está tomada a mediados de julio pasado –en el momento de su mayor acercamiento a la Tierra, a poco más de 100 millones de km– desde el mirador del Henares, en Miralrío, Guadalajara, por Alfonso Espinosa y Julián García. Usaron una cámara Canon EOS 6D modificada y teleobjetivo Canon EF 70-200 mm a f /2,8. Es el resultado de apilar treinta fotos de 10 segundos de exposición más las respectivas tomas de calibración, dark, bias y flat.