EL CIELO DEL MES DE OCTUBRE

Calendario astronómico

  • Día 1: plenilunio.
  • Días 2-3 al amanecer: Venus visita a Régulo y la Luna a Marte.
  • Día 8: máximo de la lluvia de las dracónicas.
  • Día 13: oposición de Marte, que alcanza su máximo brillo.
  • Día 14: la Luna menguante visita a Venus.
  • Día 20: máximo de la lluvia de las oriónidas.
  • Días 22-23: la Luna se aproxima a Júpiter y Saturno.
  • Días 29 al anochecer: la Luna junto a Marte.

Y también este mes…

  • Marte domina la noche con su brillo.
  • Venus, «lucero matutino».
  • Constelaciones de otoño, galaxia de Andrómeda.

Los días siguen acortando de manera muy rápida en el hemisferio norte, mientras que en el sur se hacen cada vez más largos. En Madrid, el 15 de octubre, el Sol sale a las 8:26 y se pone a las 19:34 hora peninsular española, con un total de unas 11 horas de luz. El calendario de este mes se abre, además, sincronizado con el ciclo de la Luna: el día 1, precisamente, podremos disfrutar del plenilunio.

 

El mes comienza con dos conjunciones de interés. Los días 2 y 3 de octubre, Venus pasará muy cerca de la estrella Régulo, la más brillante de la constelación de Leo. Este acercamiento es visible hacia el este al amanecer, y ambos astros estarán especialmente próximos el día 3; unos prismáticos pueden ayudar a apreciar mejor aún la conjunción. Ese mismo día 3, si miras hacia el oeste antes de que salga el Sol, podrás ver la Luna muy cerca de Marte.

 

Durante todo el mes, Venus sigue haciendo honor a su apodo de «lucero matutino», ya que se muestra extremadamente brillante justo antes del amanecer. Hace su aparición por el horizonte este algo más de una hora antes del comienzo del alba, por lo que es toda una referencia en el cielo para aquellos que madrugan. El día 14, la Luna menguante pasará muy cerca de Venus, ofreciendo un hermoso espectáculo hacia el este.

 

Los planetas Júpiter y Saturno siguen situados en la constelación de Sagitario, aunque cada vez se ponen antes por el horizonte oeste y ahora ya solo son visibles las primeras horas de la noche. El día 22 la Luna se sitúa muy cerca de Júpiter, mientras que al día siguiente, coincidiendo con el cuarto creciente, la Luna se situará al otro lado de este dúo de planetas.

 

Marte ya es visible durante la totalidad de la noche, y alcanza durante este mes el máximo brillo del año, llegando a superar en brillo incluso a Júpiter. Está situado en la constelación de Piscis, y sigue la línea formada por Júpiter y Saturno, lo que conocemos como la eclíptica. El máximo brillo se alcanza la noche del 13 al 14 de octubre, durante la oposición del planeta rojo: en ese momento, la Tierra cruza la línea que une a Marte con el Sol. A mediados de octubre, la distancia de la Tierra a Marte es de poco más de 60 millones de km, una de las aproximaciones más cercanas de los próximos años. El 29 de octubre, la Luna casi llena pasará muy cerca de Marte, formando una pareja muy fotogénica.

A lo largo de este mes es posible ver estrellas fugaces de orígenes diversos. Aunque las dracónicas no suelen ser una lluvia de estrellas demasiado espectacular, es posible ver algunas estrellas fugaces alrededor de la constelación de Draco, cerca de la Osa Mayor, especialmente los días próximos al 8 de octubre. Es recomendable observar durante la primera mitad de la noche para evitar el brillo de la Luna. Por otro lado, las oriónidas pueden ser visibles durante todo el mes, aunque la máxima actividad se alcanza la noche del 20 al 21 de octubre. Al contrario que con las dracónidas, es preferible observar las oriónidas de madrugada, cuando el radiante, próximo a la constelación de Orión, se encuentra más alto en el cielo. Como siempre, los cielos oscuros, alejados de la contaminación lumínica, hacen posible observar un mayor número de meteoros.

Con el comienzo del otoño, empezamos a ver también nuevas constelaciones en el cielo. El Triángulo del Verano cada vez se oculta antes por el horizonte oeste, y al anochecer empiezan a destacar otras constelaciones en lo alto del cielo, como el Gran Cuadrado de Pegaso, Piscis o Andrómeda. En esta última se sitúa uno de los objetos más lejanos que pueden verse a simple vista, la galaxia de Andrómeda. Se trata de una galaxia espiral que forma parte del llamado «Grupo Local»; podemos decir que es una vecina de nuestra Vía Láctea. La galaxia de Andrómeda, M31, es un objeto clásico para observar con un pequeño telescopio; de hecho, con cielos suficientemente oscuros, puede llegar a verse como una pequeña mancha difusa a simple vista. Si la conseguís ver, podéis estar orgullosos de vuestro cielo y de vuestros ojos: estáis mirando más allá de nuestra propia Galaxia, y esa manchita borrosa contiene miles de millones de estrellas como nuestro Sol.

 

¡Disfrutad del cielo este mes!

 

Texto e imágenes:  Observatorio Astronómico Nacional-IGN, https://astronomia.ign.es