EL CIELO DEL MES DE MAYO

Calendario astronómico de mayo:

  • Días 1-4 al anochecer: comienza a ser visible Mercurio.
  • Día 3: la Luna en cuarto menguante.
  • Días 3-5 al amanecer: la Luna visita a Saturno y Júpiter.
  • Día 6 de madrugada: máximo de la lluvia de las eta acuáridas.
  • Día 11: Luna nueva.
  • Días 13-16 al anochecer: la Luna visita a Mercurio y Marte.
  • Día 19: la Luna en cuarto creciente.
  • Día 26: plenilunio y eclipse total de Luna (no visible en España).
  • Día 31 al amanecer: la Luna visita a Saturno.

Nos acercamos a los días más largos del año en el hemisferio norte (y los más cortos en el sur). En Madrid, el 15 de mayo el Sol sale a las 6:58 y se pone a las 21:24 hora peninsular española, dando un total de casi 14 horas y media de luz. El mes se abre con la Luna próxima al cuarto menguante, haciéndose cada vez más pequeña hasta desaparecer del cielo nocturno; volverá a ser visible a partir del día 12 hacia el oeste al anochecer, creciendo de nuevo hasta alcanzar la fase de Luna llena el 26 de mayo. Ese día, además, tendrá lugar un eclipse total de Luna, aunque por desgracia no será visible desde España y solo como parcial en algunos lugares de América.

El cielo del anochecer nos trae novedades este mes. Si miramos hacia el oeste justo después de la puesta de Sol, podremos contemplar el planeta más interno del sistema solar, Mercurio, durante gran parte del mes. Por su condición de proximidad al Sol, nunca llegamos a verlo muy alto sobre el horizonte; el mejor momento para observarlo es a mediados de mayo, cuando alcanzará su máxima separación aparente respecto al Sol. Por otra parte, a primeros de mes se producirá una interesante aproximación entre Mercurio y las Pléyades, aunque no será fácil de apreciar por estar bajos en el horizonte e inmersos aún en el resplandor del crepúsculo.

A mediados de mayo, un nuevo actor hará su aparición en el escenario del anochecer: Venus. Así, durante los días 13 a 16 de mayo, mirar hacia el oeste tras ponerse el Sol tiene un premio múltiple. Mercurio habrá alcanzado su máxima altura sobre el horizonte y estará acompañado por Venus casi tangente al horizonte (por lo tanto, para poder divisar Venus es imprescindible tener una vista muy despejada y sin obstáculos en esa dirección). Más arriba en el cielo se sitúa Marte, que ha ido perdiendo brillo durante los últimos meses y se encuentra en la constelación de Géminis. Frente a este telón de fondo se irá desplazando una fina Luna creciente; el día 13 estará muy próxima a Mercurio, al día siguiente marcará el punto medio entre Mercurio y Marte, mientras que los días 15 y 16 se pasará a saludar al planeta rojo.

Hacia la mitad de la noche, Saturno hace su aparición por el horizonte este, seguido por Júpiter. Ambos irán alcanzando altura sobre el horizonte al aproximarse el alba, siendo bien visibles hacia el sureste antes de la salida del Sol. Además, entre los días 3 y 5 de mayo, la Luna acompañará a estos planetas gigantes gaseosos en el cielo. Tras haber dado una vuelta completa alrededor de la Tierra, la Luna volverá a situarse junto a Saturno justo antes de acabar el mes, el 31 de mayo. Júpiter, situado en la constelación de Acuario, es notablemente más brillante que su vecino Saturno, que se encuentra en la constelación de Capricornio.

 

 

 

 

A primeros de mayo es posible disfrutar de estrellas fugaces gracias a las eta acuáridas. Esta lluvia de meteoros toma su nombre de la estrella Eta Aquarii (η Aqr), en la constelación de Acuario, de donde parecen provenir los meteoros (lo que conocemos como radiante). Se trata, en realidad, de minúsculos restos del cometa Halley que se calcinan al entrar en la atmósfera terrestre. Esta lluvia presenta una mayor actividad desde el hemisferio sur o en latitudes próximas a los trópicos, como es el caso de Canarias. La noche de mayor actividad será la del 5 al 6 de mayo, y es preferible observarlas durante la segunda mitad de la noche, cuando el radiante haya asomado ya por el horizonte este. La Luna menguante facilitará la observación este año. Aunque la máxima actividad se alcance la madrugada del 6 de mayo, las eta acuáridas abarcan una amplia ventana de tiempo y es posible ver alguna estrella fugaz de esta lluvia desde finales de abril y durante todo el mes de mayo.  Como es habitual, los cielos oscuros y alejados de la contaminación lumínica nos permitirán percibir un mayor número de estrellas fugaces.

 

¡Disfrutad del cielo este mes!

 

Texto e imágenes:  Observatorio Astronómico Nacional-IGN, https://astronomia.ign.es