EL CIELO DEL MES DE FEBRERO DE 2024

 

Calendario astronómico de febrero de 2024

– Día 3: la Luna en cuarto menguante.

– Día 7 al amanecer: conjunciones de la Luna con Venus y Marte.

– Día 9: Luna nueva.

– Días 11-15 al anochecer: conjunciones de la Luna con Saturno, Neptuno, Júpiter y Urano.

– Día 16: la Luna en cuarto creciente.

– Día 22 al amanecer: conjunción de Venus y Marte (muy baja en el horizonte).

– Día 24: plenilunio.

– Noches de febrero: Tauro, las Híades y las Pléyades.

Estamos en pleno invierno en el hemisferio norte, mientras que en el hemisferio sur el verano alcanza su punto álgido. En Madrid, el 15 de febrero el Sol sale a las 8:09 y se pone a las 18:50, hora peninsular española, proporcionando algo más de 10 horas y media de luz. El mes comienza con la Luna en cuarto menguante, pasando por Luna nueva el día 9 y reapareciendo poco después en fase creciente al anochecer. El día 24 se alcanza el plenilunio.

Si miramos hacia el sur al anochecer nos encontramos con constelaciones representativas del cielo invernal, como Auriga, Géminis, Tauro u Orión. En esta región del cielo destaca también Sirio, del Can Mayor, la estrella más brillante de todo el firmamento. Aun y todo, el cielo nos muestra un punto más brillante incluso que Sirio: el planeta Júpiter, que está situado en la constelación de Aries, cerca de Tauro. Júpiter es visible durante la primera parte de la noche; se oculta por el oeste pasada la medianoche. Saturno está situado muy bajo sobre el horizonte en el momento de ponerse el Sol. La combinación de su escasa elevación y el limitado brillo que presenta en estos momentos hace muy difícil identificar el planeta de los anillos.

A partir del 11 de febrero, veremos cómo, partiendo de un fino creciente, la Luna aumenta su fase iluminada mientras se eleva por la eclíptica en días sucesivos al ponerse el Sol. El día 12 pasará cerca de Neptuno, aunque solo podremos ver el gigante helado con un telescopio. Los días 14 y 15, la Luna creciente se situará a ambos lados de Júpiter. El día 15, la Luna estará cerca del planeta Urano, aunque no es visible a simple vista.

Los amaneceres de febrero tienen como protagonista a Venus, que brilla sobre el horizonte sudeste. El 7 de febrero estará en conjunción con Marte y la Luna menguante, pero se encuentran a poquísima elevación sobre el horizonte justo antes de salir el Sol. Por eso, necesitaremos un horizonte perfectamente despejado hacia el sudeste para poder apreciar el dúo Venus-Marte junto a la Luna.

Hasta el día 22, Venus y Marte se seguirán aproximando, y en esa fecha presentarán su máximo acercamiento de los últimos meses, como si quisieran besarse. En la mitología clásica, la diosa del amor y el dios de la guerra, que dan nombre a estos planetas, fueron amantes. La separación será de poco más de medio grado, similar al tamaño aparente de la Luna llena. Por desgracia, la conjunción entre el brillante Venus y el rojizo Marte ocurre a muy poca elevación sobre el horizonte antes de perderse en el brillo del alba. Por eso, incluso con un horizonte totalmente despejado en esa dirección, será muy difícil apreciar el encuentro a simple vista.

Las noches de febrero nos premian con algunas de las constelaciones más atractivas del cielo. Tras la puesta de Sol, hacia el sur destaca Orión, con su famoso cinturón, también conocido como «las tres Marías». Si prolongamos el cinturón hacia la derecha, llegamos a Aldebarán, la brillante estrella que destaca en la constelación de Tauro. Alrededor de esta estrella rojiza se extienden las Híades, un cúmulo abierto de estrellas jóvenes. Si elevamos algo más la vista, veremos las Pléyades, uno de los cúmulos estelares más fotogénicos del cielo. A diferencia de las Híades, se trata de un cúmulo más compacto, del cual podemos ver un puñado de estrellas a simple vista y varias decenas si lo examinamos con prismáticos o telescopio. El día 16, la Luna en fase de cuarto creciente pasará junto a las Pléyades.

Texto e imágenes:  Observatorio Astronómico Nacional-IGN, https://astronomia.ign.es