EL CIELO DEL MES DE ENERO

Calendario astronómico

  • Día 2: perihelio (máxima proximidad al Sol).
  • Día 3: máximo de las cuadrántidas.
  • Día 6: cuarto menguante.
  • Día 11 al amanecer: la Luna visita a Venus.
  • Día 13: Luna nueva.
  • Día 20: cuarto creciente.
  • Días 20 y 21 al anochecer: la Luna visita a Marte.
  • Día 28: plenilunio.

Y también este mes…

  • Últimas oportunidades para ver Venus al amanecer.
  • El hexágono del invierno.

Este primer mes del año, los días siguen siendo cortos en el hemisferio norte (y largos en el sur). En Madrid, el 15 de enero el Sol sale a las 8:36 y se pone a las 18:13 hora peninsular española, dando un total de algo más de 9 horas y media de luz. El calendario de este año se abre prácticamente sincronizado con el ciclo lunar: el día 1 de enero la Luna estará casi llena, ya que el plenilunio habrá sucedido dos días antes, el 30 de diciembre. Las fases de cuarto menguante, Luna nueva y cuarto creciente tendrán lugar en miércoles sucesivos (días 6, 13 y 20), acabando el mes con una Luna llena el día 28.

 

Venus aún es visible sobre el horizonte sureste al amanecer, aunque sigue perdiendo altura según avanza el mes y cada vez será más difícil de observar. A comienzos de febrero desaparecerá y estará ausente durante dos meses, volviendo a hacer su aparición en el cielo del atardecer allá por mediados de abril. Aprovecha estas últimas oportunidades para empezar el día guiados por el «lucero del alba». A la derecha de Venus brilla Antares, una estrella supergigante roja que destaca por su inconfundible color. Además, al amanecer del día 11 una finísima Luna menguante acompañará a Venus, formando una esbelta pareja.

 

Júpiter y Saturno, que el mes pasado tuvieron su encuentro más próximo en siglos, solo son visibles durante la primera parte de enero. Estos planetas, situados en la constelación de Capricornio, aparecen cada vez más bajos respecto al horizonte suroeste en el momento de la puesta de Sol según avanza el mes, por lo que cada vez resulta más difícil verlos. Saturno es el menos luminoso de los dos y el primero en desaparecer por el horizonte. Durante la segunda mitad del mes, Mercurio puede verse sobre el horizonte suroeste, aunque siempre a poca altura; para poder verlo, es importante tener una vista despejada hacia el horizonte, ya que cualquier obstáculo en esa dirección nos impediría ver el planeta más interno del sistema solar. El día 14 de enero, la fina Luna creciente se situará muy cerca de Mercurio, ofreciendo un hermoso espectáculo tras la puesta de Sol.

 

Cielo mes de enero 2021

Marte es visible durante la primera mitad de la noche, aunque menos brillante que en los meses pasados; su brillo decae desde -0.2 hasta 0.4 magnitudes a lo largo de enero. El planeta rojo ya dejó atrás la constelación de Piscis y ahora está situado en Aries. Si en octubre alcanzaba su máximo brillo anual con una magnitud de -2.6, a finales de diciembre el brillo habrá caído hasta una magnitud de -0.3. Los días 20 y 21 de enero al anochecer, la Luna en fase de cuarto creciente pasará muy cerca de Marte. Por si fuera poco, esa misma semana Marte pasará muy cerca de Urano: la máxima aproximación sucederá el día 20, y ambos planetas podrán verse en el mismo campo de visión con prismáticos, por lo que Marte nos puede ayudar a localizar Urano.

A primeros de enero es posible ver alguna estrella fugaz de la lluvia de las cuadrántidas. Las noches de mayor actividad deberían ser las que flanquean al día 3 de enero. Los meteoros parecen provenir de un punto al norte de la constelación del Boyero, cerca de la Osa Mayor, lo que conocemos como radiante. Este año no es óptimo para observar las cuadrántidas, ya que su estrecho máximo de actividad ocurre durante el día en España y la presencia de la Luna cuando el radiante alcanza altura dificultará su observación. Como siempre, los cielos oscuros y alejados de la contaminación lumínica harán que podamos ver un mayor número de estrellas fugaces.

En los meses de invierno, la estación que acaba de comenzar en el hemisferio norte, podemos agrupar algunas de las estrellas más destacadas entorno al asterismo del «hexágono del invierno». A diferencia de una constelación, que cubre una región oficialmente delimitada del cielo, un asterismo puede combinar estrellas de distintas constelaciones, como es este caso. En sentido horario, y empezando por la más brillante de todas, los vértices del hexágono corresponden a las estrellas Sirio del Can Mayor, Proción del Can Menor, Pólux de Géminis, Capella de Auriga, Aldebarán de Tauro, y Rígel, el pie de Orión. Sirio es la estrella más brillante del firmamento nocturno y las demás estrellas se encuentran también entre las más brillantes del cielo, por lo que son fáciles de observar incluso desde las ciudades. En el centro del hexágono se encuentra Betelgeuse, el hombro de Orión, que hace ahora poco más de un año nos sorprendió con una vertiginosa pérdida de brillo, pero en unos pocos meses volvió a recuperar su luminosidad habitual. Esta es una manifestación más de que en el cielo nada es estático y que las estrellas pueden cambiar su brillo sin previo aviso como consecuencia de una gran variedad de mecanismos físicos.

 

¡Disfrutad del cielo este mes!

 

Texto e imágenes:  Observatorio Astronómico Nacional-IGN, https://astronomia.ign.es