EL CIELO DEL MES DE DICIEMBRE DE 2022

 

Calendario astronómico de diciembre:

– Días 1-2 al anochecer: conjunción de la Luna con Júpiter.
– Día 8: plenilunio y ocultación de Marte por la Luna.
– Día 14: máximo de las Gemínidas.
– Día 16: la Luna en cuarto menguante.
– Día 21: solsticio de diciembre.
– Noche 22-23: máximo de las Úrsidas.
– Día 23: Luna nueva.
– Días 24-29 al anochecer: conjunción de la Luna con Mercurio, Venus, Júpiter y Saturno.
– Día 30: la Luna en cuarto creciente.

Diciembre marca la época del año con los días más cortos en el hemisferio norte, lo que también conlleva las noches más largas del año para observar las estrellas. En Madrid, el 15 de diciembre, el Sol sale a las 8:31 y se pone a las 17:49, hora peninsular española, dando lugar a algo más de 9 horas de luz al día. El día 21 se produce el solsticio de diciembre, que determina el comienzo del invierno en el hemisferio norte (verano en el sur), precisamente a las 22:48, hora peninsular española. La noche del 21 al 22 de diciembre es la más larga del año en el hemisferio norte y corresponde al día más largo en el hemisferio sur.

Al comenzar la noche, Júpiter y Saturno son visibles sobre el horizonte sur. El mes se abre con la Luna creciente gibosa junto a Júpiter, flanqueándolo por el lado oeste el día 1 y por el este el día 2. Júpiter está situado en la constelación de Piscis y es visible durante toda la primera mitad de la noche. Sigue mostrándose muy luminoso, aunque irá perdiendo brillo poco a poco durante los próximos meses. A la derecha de Júpiter se sitúa Saturno, en la constelación de Acuario. Tres magnitudes más débil que Júpiter, este planeta con sus característicos anillos es visible durante las primeras horas de la noche antes de desaparecer por el horizonte oeste. El día 26, Saturno aparecerá acompañado de cerca por una fina Luna creciente.

Venus ha tomado el rol de lucero vespertino e irá ganando altura sobre el horizonte oeste al anochecer según avanza el mes, con un mayor protagonismo ya a comienzos de 2023. Los mejores días para observarlo en diciembre serán los últimos del año pero, aun y todo, la elevación de Venus será modesta. Por eso, solo podremos verlo si tenemos una vista muy despejada hacia el horizonte oeste, sin montañas, edificios u otros obstáculos.

Durante la segunda mitad de diciembre, Mercurio hará una fugaz aparición sobre el horizonte oeste tras ponerse el Sol. La mejor época para verlo será el día de Navidad y los tres o cuatro días previos, que es cuando alcanza una mayor altura tras la puesta de Sol. Aun todo, como Mercurio nunca se separa demasiado del Sol, para poder verlo es necesario tener una línea de mirada libre de obstáculos hacia el oeste, al igual que ocurre con Venus. De hecho, los días 28 y 29 Mercurio y Venus se mostrarán muy próximos entre sí, en una interesante conjunción.

Marte es visible durante toda la noche. A comienzos de mes presenta su máximo brillo anual, lo cual, unido a su color rojizo, lo hace inconfundible. Situado en la constelación de Tauro, a principios de diciembre Marte sale por el horizonte este-noreste durante el crepúsculo, mientras que a finales de mes ya presenta una altura notable en el momento de oscurecer. A lo largo de la noche se desplaza por la eclíptica hasta el oeste, donde lo encontramos al amanecer. La madrugada del 8 de diciembre, la Luna llena ocultará al planeta rojo. Desde Madrid, la inmersión en el disco lunar comenzará a las 6:21, hora oficial peninsular, y la emersión o salida ocurrirá a las 7:07. Hay diferencias de algunos minutos en la hora de la inmersión o emersión en función del punto de la península en que nos encontremos.

El mes de diciembre podremos ver varias lluvias de meteoros. Entre el 4 y el 17 de diciembre pueden observarse las Gemínidas, generalmente la lluvia de estrellas más intensa del año, que alcanzan su máximo el día 14 de diciembre. Por eso, es recomendable observarlas tanto la noche del 13 al 14 como la del 14 al 15, aunque la Luna menguante dificultará apreciar los meteoros más débiles a partir de la medianoche. Estos meteoros parecen provenir de un punto próximo a la estrella Cástor, en la constelación de Géminis, lo que conocemos como radiante y de donde toman su nombre. El radiante no se eleva sobre el horizonte hasta dos horas después de ponerse el Sol, y alcanza su máxima altura ya de madrugada. Por eso, un buen momento para observar las Gemínidas son las últimas horas antes de la medianoche, evitando el brillo de la Luna pero con el radiante ya a una altura razonable sobre el horizonte.

Las Úrsidas, por su parte, son visibles entre el 17 y el 26 de diciembre; los meteoros parecen provenir de la Osa Mayor, de donde viene su nombre. La máxima actividad se espera la noche del 22 al 23 de diciembre. La ausencia de la Luna favorecerá la observación de estos meteoros, que se caracterizan por dar lugar a estrellas fugaces más lentas que las de otras lluvias. Como es habitual, si nos alejamos de los núcleos urbanos y evitamos la contaminación lumínica, podremos ver un mayor número de meteoros.

¡Disfrutad del cielo este mes!

 

Texto e imágenes:  Observatorio Astronómico Nacional-IGN, https://astronomia.ign.es