Editorial septiembre 2022

Y la luz se hizo

Usar el símil bíblico para decir que esa fue mi sensación al ver las primeras imágenes del telescopio espacial James Webb puede sonar exagerado, pero apostaría que muchos de los lectores que estuvisteis viendo el pasado 12 de julio la presentación pública de esas increíbles fotografías habréis pensado algo similar.

Los más viejos del lugar igual recuerdan la decepción que supusieron las primeras imágenes desenfocadas que mandó el Telescopio Espacial Hubble a principios de la década de los 90, luego corregidas, por fortuna, gracias a la reparación que se le hizo al telescopio. Imágenes que, año tras año, con nuevos instrumentos en el Hubble, y en especial con la llegada de Internet, empezaron a convertirse en iconos para la sociedad. En este caso no es nada exagerado decir que el Hubble ha sido uno de los mayores éxitos mediáticos de la astronomía gracias a sus espectaculares imágenes, que han llegado a ser sinónimas de esta ciencia para el gran público.

Con la llegada del James Webb, creo que va a pasar lo mismo, si no aumentado por el efecto amplificador de la participación ciudadana. En efecto, todos los datos del Webb son públicos, cualquier persona puede acceder a ellos y, como ya se está dando el caso, procesar las imágenes para obtener sus propios resultados, al estilo de lo que muchos usuarios hacen con las imágenes que mandan las sondas espaciales en Marte o Júpiter.

De cualquier manera, la era del James Webb acaba de comenzar, y en breve empezaremos a ver resultados científicos que, como comentamos en la sección En el Foco de este número (página 18), van a revolucionar muchos campos de la astrofísica. Quizás tengamos, además, que incorporar una nueva sección a la revista para acompañar a la ya veterana Una ventana para el telescopio espacial que dedicamos al Hubble, y hacer una exclusiva para el James Webb. Bienvenido sea este maravilloso telescopio.

Ángel Gómez Roldán     Director Astronomia Magazine

 

Astronomía 279-sept 2022