Editorial

Brilla, brilla, NEOWISE

Los seres humanos tenemos, entre otras muchas manías, la de buscar correlaciones o causalidades entre los fenómenos de la naturaleza y nuestro propio devenir. Un ejemplo es el de la aparición en el cielo de grandes cometas, que desde la antigüedad se han asociado con catástrofes de todo tipo. Y por ello no deja de ser curioso que precisamente en este extraño y tan difícil año 2020 hayamos tenido la visita del que podrían llamar en un futuro el gran cometa de la pandemia, el C/2020 F3 (NEOWISE).

Precisamente, y no por casualidad, dedicamos la portada, la sección de astrofotografía y varias referencias más del número de la revista que tienes en tus manos a este magnífico cometa que ha iluminado el firmamento estival del hemisferio norte, el más brillante y vistoso desde el Hale-Bopp en la primavera de 1997.

A lo largo de varias semanas hemos podido disfrutar de la visión de un cometa «como los de verdad», y muchos nos hemos olvidado mirando al cielo de lo mal que están las cosas por esta Tierra que tenemos prestada… No será hasta dentro de más de 6700 años, un parpadeo a escala astronómica, cuando el cometa NEOWISE nos visite de nuevo. Un servidor, que vio al mítico cometa Halley en 1986, espera -con 96 añitos- poder estar por aquí para su regreso en 2061. De ilusiones también se vive. Lo que sí es seguro es que no estaré para el del NEOWISE.

Chanzas aparte, la mirada a simple vista de este bonito cometa y su atractiva cola, que llegó a distinguirse incluso desde los, ay, contaminados lumínicamente cielos de las ciudades, nos ha dejado un bonito recuerdo en la memoria y en las fotografías. Muchos urbanitas creo que recordaremos los madrugones para buscar el escurridizo cometa entre las azoteas de los edificios cercanos, o su maravillosa imagen al anochecer desde un cielo oscuro lejos de las ciudades. El NEOWISE ha sido todo un soplo de aire fresco. Que haya muchos más.

Astronomía septiembre 2020. Formato digital

Astronomía septiembre 2020. Formato impreso

Disfrutad de la lectura de los contenidos de este número, y no os olvidéis de mirar las estrellas.

Ángel Gómez Roldán     Director AstronomiA Magazine